Fijación de precios de productos básicos vuelve al debate luego de que Cámara solicitara al Presidente su implementación

Fuente: EMOL
Categoría principal: Economía. Palabras clave: Fijación de Precios.

Solicitudes similares se habían realizado el año pasado, sin embargo, según expuso el Gobierno y el general de los expertos, una medida así podría causar escasez e incentivar el mercado negro.

Fue hace exactamente un año, en mayo de 2020, cuando el debate por fijar precios a servicios básicos en medio de la pandemia tomó fuerza.

Esto, luego de que algunos alcaldes, como el de Santiago, Felipe Alessandri, y el de Huechuraba, Carlos Cuadrado, solicitaron al Gobierno la medida apuntando a una escalada de precios en medio de la confección de cajas de alimentos para ir en ayuda de las familias.

El Gobierno, por medio de distintas voces, reiteradamente se distanció de esa posibilidad, mientras que el general de los expertos no veía con buenos ojos la idea, asegurando, principalmente, que una medida así podría generar escasez e incentivar el mercado negro. Finalmente, nunca se concretó un congelamiento de precios, y aunque las voces que lo pedían parecían haber perdido impulso, en los últimos días el debate ha vuelto a instalarse.

De hecho, ayer la Cámara de Diputados aprobó un proyecto de resolución presentado por la bancada del PPD para solicitar al Presidente Sebastián Piñera que haga uso de las facultades que le concede el estado de excepción constitucional para fijar y estabilizar precios de los productos de consumo básico para las familias.

De hecho, ayer la Cámara de Diputados aprobó un proyecto de resolución presentado por la bancada del PPD para solicitar al Presidente Sebastián Piñera que haga uso de las facultades que le concede el estado de excepción constitucional para fijar y estabilizar precios de los productos de consumo básico para las familias.

En el texto también se pide establecer una política que permita la estabilización de los precios de los productos señalados y garantizar el acceso de todas las personas al consumo de los artículos de primera necesidad, junto con adoptar medidas a fin de asegurar el abastecimiento de la población y evitar el aprovechamiento y la especulación por medio de la colusión y el abultamiento artificial de los precios de los productos.

"Estamos muy satisfechos con la aprobación de esta iniciativa porque en plena pandemia son alarmantes las alzas de precios constantes en productos de la canasta básica y servicios esenciales, afectando a las familias de clase media y sectores vulnerables, sin ningún tipo de control, ni regulación por parte del Gobierno y del Estado", afirmó el jefe de bancada del PPD, Raúl Soto.

Lo anterior, se suma a lo planteado por la alcaldesa electa de Santiago, Irací Hassler, quien tras dar la sorpresa en las elecciones 15 y 16 de mayo, se mostró a favor del congelamiento de precios de la canasta familiar en el contexto de pandemia.

"Creo que la fijación de precios es una de las herramientas que tiene Chile que debió y debe utilizarse especialmente en algunos precios que son básicos del país, porque no puede ser que, en una situación como esta, suban", aseguró.

Quiebres de stock y mercado negro Dos días más tarde, 21 ingenieros comerciales egresados de la facultad de Economía y Negocios de la U. de Chile -al igual que Hassler- refutaron los planteamientos de la alcaldesa electa a través de una carta. "Hemos decidido redactar una carta aclarando el impacto que podría tener una política de fijación de precios. Esta iniciativa surge luego de las declaraciones de Irací Hassler, egresada de nuestra facultad", inició la misiva.

Tras ello, en el texto los profesionales aseguraron que "en cualquier escenario, fijar los precios de productos de uso común, iría de la mano con el racionamiento de estos, desencadenando un mercado negro que busque satisfacer dicha demanda, impactando en precios aún más altos para quienes no pudiesen abastecerse del producto a tiempo".

"A su vez, su difícil y costosa fiscalización, hace aún más ineficiente y casi impracticable este tipo de prácticas. Un claro ejemplo ha sido el caso argentino", resaltó el texto, añadiendo que "entendemos la preocupación por los más desfavorecidos en esta pandemia, sin embargo, este tipo de medidas solo los llevaría a un peor escenario".

En mayo del año pasado, el ministro de Economía, Lucas Palacios, dio cuenta de sus reparos a la fijación de precios de bienes esenciales, poniendo como ejemplo a Argentina y otros países que concretaron la medida, asegurando que "hubo quiebre de stock de esos productos", además de que "hubo un aumento de precios de hasta el 40% en el mercado negro".

Mientras que el entonces ministro de Hacienda, Ignacio Briones, manifestó que "las bandas de precios suenan buen, pero tienen una serie de problemas". Y explicó que no siempre detrás de la subida de bienes básicos hay especulación. "Hay que entender que detrás de eso también hay elementos estructurales", dijo.