Con una actuación descomunal de Claudio Bravo, la Roja elimina a Portugal y va por el título de Rusia 2017

Fuente: El Mercurio
Categoría principal: Internacional. Palabras clave: seleccion chilena

En una jornada épica, el capitán atajó los tres penales del representativo luso, en tanto que los ejecutantes chilenos, Vidal, Aránguiz y Sánchez, estuvieron impecables. El domingo, el equipo nacional enfrentará en San Petersburgo al vencedor de Alemania-México. Esta es la crónica de otra noche que pasará a la historia de esta selección sin parangón.

V an 105 minutos de partido y Gary Medel siente un dolor en la pierna izquierda. Elonga. Estira. Le vuelve a doler.

A cincuenta o sesenta metros, el DT Juan Antonio Pizzi se toma la cabeza y mira hacia la banca. Con el "Pitbull" herido, hay que preocuparse.

Pero no: finalmente Medel se recupera como puede. Y sigue.

Diez minutos después, es Charles Aránguiz el que ya no da más. Ha jugado el mejor partido de la copa. Si había que defender, el "Príncipe" defendió; si había que atacar, atacó. Cuando hubo que jugar vistió de frac y al momento de raspar, se puso el traje de batalla.

Necesita aire. Toma un respiro Charles.

En eso estaba, cuando Arturo Vidal dispara al arco de Portugal. La pelota da en el vertical izquierdo y el rebote cae a los pies de Martín Rodríguez, quien empalma la pelota de primera y como puede.

Parece ser gol, porque Rui Patricio, el '1' de los lusos, está en el pasto, lejos de la acción. Pero no: es palo otra vez. A tres años exactos del disparo de Mauricio Pinilla ante Brasil, por la Copa del Mundo, y a segundos de que terminara el tiempo extra. La fortuna volvía a cachetear las ilusiones chilenas.

Vidal, otro que jugó un partido de colección, mira al cielo buscando una respuesta. Levanta las manos. Rui Patricio, en tanto, le da un beso al balón.

No hay más. Portugal y Chile no se han sacado diferencias.

La jornada había empezado con emociones, pero se fue calmando. Pasó a una etapa más de estudio. Chile sintió el bajón físico, pero Portugal tampoco se atrevió a dar el golpe de gracia. Cristiano Ronaldo, ausente durante buena parte de juego, no pudo marcar distancia como sí lo hace en Real Madrid y el director técnico, Fernando Santos, tampoco lo ayudó mucho: sacó a Bernardo Silva, uno de los que mejor rendía.

El cero no pudo moverse. La definición de los penales arrancó mucho antes de que el "Rey Arturo" ejecutara el primero. Se inició en el momento exacto en que Bravo arengó a sus guerreros de mil peleas (ver página 5).

Juntos habían sido campeones. Juntos iban a morir.

Vidal empieza. Acierta. Y celebra. Ricardo Quaresma no, porque el capitán adivina la ejecución.

Aránguiz, ya sin piernas, pero con dos corazones, también festeja. Joao Moutinho falla, pese a que entró para la serie de penales. Bravo, otra vez, enorme, gigante.

Alexis Sánchez engaña a Rui Patricio. El Kazán Arena es una locura. El "ceacheí" retumba en cada rincón y la bandera de la estrella solitaria flamea como en Ñuñoa.

Nani intenta con pasitos cortos engañar al '1' de la Roja. Y Bravo, inspirado, soberbio, espera hasta último momento. La pelota va hacia la izquierda y el arquero también.

Son las 23:38 horas en Rusia. Las 16:38 en Chile.

La generación que no sabe de imposibles lo hizo de nuevo. Y el domingo puede seguir agigantando su leyenda.

LA FINALÍSIMA ENTRE CHILE Y EL GANADOR DEL DUELO ENTRE ALEMANIA Y MÉXICO SE JUGARÁ EL DOMINGO, A LAS 14 HORAS, EN SAN PETERSBURGO.