Aplastante victoria de Emmanuel Macron logra frenar la ola populista en Francia

Fuente: El Mercurio
Categoría principal: Internacional. Palabras clave: presidente de francia

El joven economista, que ha prometido mantener al país en la senda de la Unión Europea, asumirá esta semana como Presidente.

La Unión Europea y Francia respiran tranquilas... por ahora. Los votantes frenaron la ola populista en el país y le dieron un aplastante 66,06% de los votos a Emmanuel Macron, quien será el octavo Presidente de la Quinta República. Con el 100% escrutado, el ex ministro de economía de François Hollande se impuso sobre Marine Le Pen, la candidata de la derecha populista que obtuvo el 33,94%, una diferencia muy superior a lo que pronosticaban las encuestas.

"Lo que hemos hecho desde hace tantos meses no tiene precedente ni equivalente. Todo el mundo decía que era imposible. ¡Porque no conocían Francia!", aseguró Macron en la explanada del Louvre, donde le esperan miles de sus seguidores, bajo los acordes del Himno de la Unión Europea, basado en la Novena Sinfonía de Beethoven.

Esta noche "Europa y el mundo nos mira" porque "esperan que defendamos en todas partes el espíritu de la Ilustración (...) Esperan que seamos nosotros mismos", dijo el Presidente electo, que reconoció que una parte de los que le dieron su apoyo lo hicieron pese a no estar de acuerdo con sus ideas, "solo por la República, contra el extremismo". A ellos les aseguró que "protegerá" al país del "miedo" y las "divisiones", mientras que a quienes apoyaron a su rival les prometió que hará lo posible para que dentro de cinco años "no tengan ninguna razón para votar" por el populismo.

El joven político socioliberal (39) insistió en que la tarea que queda por delante es "inmensa," y pidió a los que han votado por él que vuelvan a respaldar en las legislativas de junio a su plataforma política, En Marcha!, para "construir una mayoría (de gobierno) verdadera, fuerte, una mayoría del cambio al que el país aspira".

Nunca en la V República, con la excepción de Jacques Chirac en 2002, un Presidente ha llegado al poder con una victoria tan clara como la de Macron. Chirac derrotó entonces al padre de Marine Le Pen, Jean-Marie, con un 82% de votos. Solo que esta vez el nivel de abstención se acercó al record, con 25,38%, la más alta desde 1969.

Antes de su acto de la victoria en la explanada del Louvre, el ganador se dirigió desde su comando a los franceses que no lo respaldaron: "Sé sobre el enojo, la ansiedad, las dudas que muchos de ustedes también expresaron. Es mi responsabilidad escucharlos", dijo, en una clara referencia al alto porcentaje de apoyo que sacó su rival respaldada por aquellos contrarios a la UE y a la migración. "Trabajaré para recrear el vínculo entre Europa y los ciudadanos", agregó.

El triunfo del ex banquero, un europeísta convencido, es también una victoria para el bloque comunitario, debilitado por el referéndum a favor del Brexit y el auge de los movimientos eurófobos de extrema derecha. Y así lo demostraron ayer rápidamente sus líderes: "Feliz de que los franceses hayan elegido un futuro europeo", tuiteó el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker. Las felicitaciones al nuevo Presidente llegaron desde todas partes del mundo y también del actual Mandatario.

"Su gran triunfo confirma que una gran mayoría de nuestros ciudadanos se sienten identificados con los valores republicanos y quisieron expresar su apego hacia la Unión Europea, así como también hacia la apertura de Francia al mundo", dijo Hollande.

De todas formas, la tarea por delante no es fácil y Macron se encontrará con una fuerte oposición, liderada por ambos extremos políticos. Le Pen, que asumió de inmediato la derrota, anunció a sus fieles una "transformación profunda" de su partido para "hacer una nueva fuerza política", sin el lastre histórico del FN, fundado por su padre como partido nacionalista, criticado por sus tintes xenófobos.

Tras desearle éxito a su rival, se felicitó por el "esfuerzo valiente y fundacional" que había supuesto la campaña y se presentó como la jefa de la oposición. "Ahora estamos los patriotas de un lado y los mundialistas del otro", dijo.

La batalla política francesa no se termina con las presidenciales y seguirá de inmediato con la elección parlamentaria del próximo mes (11 y 18 de junio). El desafío de Macron será asegurar ahí una mayoría para En Marcha!, su movimiento político que apenas tiene un año, a fin de poder implementar su programa de gobierno.

Sin embargo, la realidad es que parte del voto del centrista Macron es de adhesión, pero una parte aún mayor lo constituyen los ciudadanos de derecha e izquierda que querían frenar al partido de Le Pen. Ese electorado no regalará nada al Presidente en los próximos meses, ya que en algunos aspectos -como la economía, o su promesa de una mayor integración con Europa- se oponen a sus ideas.

"Esta noche Le Pen perdió, como antes que ella la extrema derecha austriaca y los populistas holandeses. De todos modos, casi duplicó la puntuación de su padre en 2002, y los otros populistas europeos se beneficiaron de una ascensión de largo alcance que podría ser duradera e irreversible", dijo a "El Mercurio" Louis Chauvel, sociólogo del Sciences Po.

"Podemos temer que el apoyo a Macron no es tan masivo y disminuirá aún más rápidamente, ya que las dificultades socioeconómicas francesas son evidentes. Para Macron, perder respaldo significaría una fuerte reactivación de las frustraciones, que son el combustible del extremismo", agregó.

El economista, que se convertirá en el líder más joven de Francia desde Napoleón, además no dispondrá de mucho tiempo, ya que tiene por delante una agenda ajetreada (ver recuadro). La ceremonia de traspaso de poderes con el socialista Hollande se celebrará esta misma semana y en los próximos días deberá también nombrar a un primer ministro.

Macron tendrá que aprovechar las demás razones de su victoria, ya que "la gente también votó por él porque trae algo fresco en la política francesa", dijo a este diario Jean-Yves Camus, experto del Institut de Relations Internationales et Stratégiques. "Debido a que es un centrista, y declaró claramente que se basará en una amplia coalición que va desde los socialistas a la derecha moderada, es visto como alguien que no es rehén de ningún partido", agregó.