Recordando por aniversario de Confedech: Asunción presidencial y ramadas papinas marcaron nacimiento gremial

Fuente: Confedech
Categoría principal: Historias de Emprendedores. Palabras clave: aniversario confedech

** Presidente nacional del gremio, Rafael Cumsille, recuerda sucesos de 1938, fecha en que se creó la Confederación del Comercio Detallista y Turismo de Chile

** Pasaje de su libro "Recordando... mi vida" cobra vigencia en actos celebratorios de los 71 años de la entidad

En 1938, el mismo año en que saltó a la vida pública nacional, un 12 de julio, la Confederación del Comercio Detallista y Turismo, (Confedech), asumía la Presidencia de la nación Pedro Aguirre Cerda, rememora el entonces "muy niño" Rafael Cumsille, máximo dirigente del gremio.
En su libro "Recordando mi vida...", el directivo recuerda que "la palabra valía de verdad y algunos decían más que una escritura" y destaca cómo cundían algunas estrategias de venta popular al ritmo de la cueca en la pampa y los campos chilenos.
Como homenaje a la organización y al aniversario número 71, transcribimos algunos pasajes del capítulo de nacimiento de la Confederación del Comercio Detallista y Turismo de Chile.
Ah, y antes de que se nos olvide, usted puede leer el libro completo en nuestro diario electrónico www.eldetallista.cl, descargándolo desde la sección "Inmortales" de la mencionada publicación.

Páginas 16 y 17 "Recordando...mi vida"

"A fines de este mismo año, en noviembre de 1938, asume como Presidente de Chile, el educador radical don Pedro Aguirre Cerda. Gobernó bajo condiciones poco favorables. Le tocó hacer frente al terremoto que asoló las provincias de Linares, Maule, Ñuble y Concepción, donde quedaría totalmente destruida la ciudad de Chillán. Hasta hoy los chilenos recordamos con pesar la catástrofe que costó la vida a treinta mil personas.
A las 22:32 horas, Chillán despertó alertado por el movimiento que registró una magnitud de 7.8 en la Escala Richter y 10 en la Escala de Mercalli. Las crónicas de la época aseguran que fue un sacudón apocalíptico que arrasó con edificios y todo lo que se encontraba en pie. En medio de un torbellino de maderas astilladas, de muros destruidos, de techumbres que se desplomaron ahogando los gritos de personas que huían despavoridas, mientras el suelo se rasgaba en mil grietas.
3.526 viviendas, prácticamente todas las de la ciudad, resultaron arruinadas. Chillán hubo que reconstruirlo, por eso, se habla de Chillán Viejo y de Chillán Nuevo.
Chile en forma periódica ha sido afectado por movimientos telúricos y otros presidentes al igual que don Pedro Aguirre Cerda, han tenido que enfrentar estas catástrofes de la naturaleza.
Yo era muy niño cuando ganó Aguirre Cerda con el apoyo del Frente Popular. Vivíamos en Placilla y veíamos pasar los camiones con gente cantando y gritando con banderitas, gorros, serpentinas, etc. La campaña presidencial parecía una verdadera fiesta de la primavera. No se parece en nada a lo que ocurre hoy, con agresiones verbales y de las otras. Por eso que los pequeños salíamos a la calle con alegría a presenciar las caravanas de los candidatos. Cómo no recordar esos tiempos tan hermosos para el país. ¿Verdad que si amigo mío? Si parecía un Carnaval.
Hablando de Placilla quisiera recordar a un gran empresario de esa localidad, don Alejo Núñez Carranza, un hombre que se formó, fíjense ustedes, como obrero en las salitreras del norte del país. Pero además de esa actividad, don Alejo se las arreglaba para vender aguardiente a los peruanos y bolivianos que compraban este exquisito producto chileno para preparar Chuflay (gaseosa, vino blanco, rodajas de limón y aguardiente) y también el rico Cola de Mono.
Una vez mi hermano Pedro, que vivía en Peralillo, instaló una ramada en Palmilla, famosa por sus Fiestas Patrias. Allí, ayudándole en la atención del negocio dieciochero, inventamos un trago con el nombre del Rico veneno, parecido al Chuflay. Entonces, entre cueca y cueca gritábamos "aro, aro, aro" y en esos momentos los huasos se peleaban los potrillos (vasos de mayor tamaño). Ese era el secreto para vender más.
Este compatriota, don Alejo, se transformaría después en un próspero agricultor, generando mucho trabajo para la gente de la zona. La mayoría de sus fundos fueron bautizados con los nombres Arica, Tacna, entre otros, como un recuerdo a su paso por esas ciudades.
Los animales para los grandes rodeos salían de sus campos. Y qué decir cuando los administradores y capataces montaban sus hermosos caballos para salir por las mañanas a realizar labores diarias. Era algo bellísimo e impresionante en esos tiempos en Placilla. A don Alejo lo conocí personalmente, pues tiempo después me convertí en arrendatario de una de sus propiedades en San Fernando.
Digamos que era un hombre de palabra, pues cumplió absolutamente lo que me anticipó, que si vendía alguna vez ese recinto donde aún trabajo, tendría la preferencia. Hubo varios interesados en la propiedad, pero don Alejo, junto a su hijo Miguel que conocían a mi padre desde que llegó a Chile, mantuvo fielmente su promesa. Es difícil encontrar hoy en día personas de esa integridad moral. En esa época la palabra valía de verdad y algunos decían que más que una escritura".

En la fotografía, captada en la ciudad de San Fernando, apagan las velitas del aniversario número 70, en julio de 2008, el presidente nacional del gremio, Rafael Cumsille Zapapa, y su esposa Gladys Pino. Entre otros, observan atrás el alcalde de San Fernando, Juan Paulo Molino, y el dirigente nacional de Confedech, Guido Polidori.