REVISTA PEPERINA, DE COLCHAGUA, PUBLICA ENTREVISTA A RAFAEL CUMSILLE: "HE ASUMIDO MI ROL GREMIALISTA COMO UN DEBER"

Fuente: Confedechtur
Categoría principal: Gremial. Palabras clave: entrevista rafael cumsille

** El siguiente es el preámbulo de una interesante entrevista de la revista "Peperina", de la provincia de Colchagua, al presidente de la Confederación Nacional de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (CONAPYME) y de la Confederación del Comercio Detallista y Turismo de Chile (CONFEDECHTUR), Rafael Cumsille.

Nacido en la comuna de Placilla es hijo de padres palestinos, se inicia en el mundo del gremialismo en el año 1950, periodo en el que comienza a crear, en compañía de otros comerciantes de la época, distintas Cámaras de Comercio en las comunas de Colchagua y Cardenal Caro, convirtiéndose rápidamente en un referente indiscutido dentro de sus pares.
En los diferentes y controversiales escenarios políticos de los últimos años, Rafael Cumsille ha sabido imponer su vocación por el servicio público, legitimándose como un líder natural dentro de su gremio tanto en Chile como en el extranjero y ocupando diversos cargos en la materia.
Después de sus 54 años en la dirigencia nacional, se siente satisfecho por lo realizado y reconoce el afecto de la gente.
En una detenida conversación con Peperina, reflexiona sobre el acontecer económico nacional y provincial, sobre las desventajas de los micros, pequeños y medianos empresarios ante el comercio informal y las mega empresas, y el deber de los gremios de ser "gobiernistas".

-¿De qué forma concibe el escenario actual del comercio detallista en Chile?
- Muy complicado. La gran competencia, con la superficie económica que posee, controla un alto porcentaje del mercado, y por supuesto el comercio detallista se resiente ante este cuadro. Por un lado está la competencia con la gran empresa, y por otro, está la competencia de una economía informal presente en todo el país, a lo que se debe sumar la desaceleración económica real por la que atravesamos. La región de O'Higgins tenía un alto porcentaje de empleabilidad, pero los últimos meses se ha originado un retroceso. Pero frente a estos fenómenos soy optimista, espero que esta situación se arregle y tengamos el apoyo de las autoridades para que la gente del comercio pueda sostenerse.
- La llegada de grandes cadenas y mega empresas a Colchagua en los últimos meses de una u otra forma tiene muy tensos y expectantes a cientos de comerciantes ¿Cómo definiría usted este hecho? ¿De qué forma se debe competir contra estos gigantes de la economía?
- Es un hecho de la causa que existe, como dicen los abogados. Esto no se detuvo a tiempo, el país no tenía ninguna legislación al respecto. En Europa, por ejemplo, las grandes empresas o consorcios no se ubican en el casco de la ciudad, sino en los alrededores, pero en Chile es distinto. Hay que competir con coraje y utilizar herramientas adecuadas para ello, apostando a la innovación para cautivar y reencantar a los clientes, a una publicidad efectiva, a la buena atención y a la calidad de lo que estamos ofreciendo. Debemos competir con coraje y determinación, es la única salida, es el deber de cada comerciante detallista, en mi caso yo he asumido mi rol gremialista como un deber. Pero fíjese que a pesar de todas estas grandes cadenas que se instalan en la zona, el comercio detallista está aún en pie y seguirá estando si no pierde el foco, que debiese ser la satisfacción del cliente.
- Actualmente prepara una conferencia que titula "A emparejar la cancha", la que presentarás en un Congreso en Santo Domingo, república Dominicana, ¿Cuál es el sentido discursivo de su mensaje?
- Ocurre que en el Continente Americano y con certeza en todo el planeta, la cancha favorece a las megas y grandes empresas. Por otra parte, existe lo que llamamos la economía informal. Participé recientemente en mayo en la Conferencia de la Organización Internacional del Trabajo en Ginebra, Suiza, y uno de los temas era precisamente cómo lograr transitar de la economía informal a la formalización. Cuando escuchaba las traducciones se planteaban todas las ventajas que existen para ser informal, porque la economía subterránea que mantienen viva quienes trabajan sin estar incorporados al sistema, sin domicilio conocido, sin iniciación de actividades, operan con absoluta libertad. El establecido, en cambio, debe soportar fiscalizaciones de todo tipo, lo que es normal porque el Estado debe estar atento a que funcione el mercado. Pero ¿Cuál es la tristeza o la amargura de los formales?, que no se mide de la misma manera a los informales, a quienes no tributa, no pagan patentes, a quienes no hacen contratos de trabajo. Por el contrario, un día viene un funcionario de cualquier entidad, concurre al domicilio conocido y vamos fiscalizando al comercio, a los agricultores, a los emprendedores que sí cumplen con sus trabajadores, con sus temporeros, etc., entonces ahí nos damos cuenta que no está pareja la cancha. La actividad informal afecta no sólo al comercio. A los países subdesarrollados les va a costar mucho alcanzar el desarrollo porque en esta práctica de informalidad existe una macro evasión. Me atrevo a decir que en Chile, fácilmente, la evasión puede alcanzar el nivel de lo que se recauda con el impuesto específico de los combustibles. Entonces, cuando usted tiene cerca de dos mil millones de dólares en evasión -que se da a todo nivel- podemos imaginar lo complejo de la situación. Hace unos días atrás, en Santiago, caminando por la Alameda había un tipo vendiendo unos bolsos y decía "no me pregunten de dónde los saqué, pero los vendo a luca, entonces de qué estamos hablando".
Asimismo la competencia de las que somos víctimas con las megas y grandes empresas es totalmente desigual e injusta, los bancos les aplican tasas bajísimas y poseen un sinfín de beneficios para que operen en los distintos ámbitos. Pagan tasas de interés más bajas que los Mipymes, que somos el 98% de las empresas en Chile. Lo malo es que la gran empresa está controlando ya el 87% del mercado y eso no es sano. Usted vea lo que ocurrió con las cadenas de farmacias...bueno, cuando yo planteé que eran un peligro, los gobernantes y las autoridades de aquel minuto pensaron que serían beneficiosas para el consumidor y por el hecho de comprar en mayores cantidades, venderían más barato...error! Las farmacias pequeñas venden más barato que las grandes y es un hecho. En ese minuto los gobernantes no escucharon las voces del gremio, éste debe ser escuchado y tiene que fortalecerse, los gremios deben tener líderes que tengan pasión de servicio y hacerse escuchar, hay gente quer puede ser dirigente por conveniencia, eso es fatal para el gremio, pues su vida será breve. Si quien dirige un gremio no tiene pasión de servicio desinteresado por una causa colectiva, evidentemente no es un líder.
- En un par de oportunidades ha manifestado públicamente que los dirigentes gremiales deben ser "gobiernistas". ¿es posible serlo si dentro de los distintos gremios sus líderes tienen diversas posiciones políticas?
- Los dirigentes gremiales, como siempre he dicho, debemos ser gobiernistas y lo digo en todo el continente. He predicado en muchas de mis conferencias por los distintos continentes que los gremios tiene que trabajar con los gobiernos de turno, porque si algo no está funcionando bien los gremialistas debemos decírselo a los gobiernos, a quién más se lo vamos a decir. Por ejemplo, este gobierno está impulsando ahora el fortalecimiento de los barrios comerciales, que me parece una excelente idea, ello significa potenciar un barrio comercial, no un mal, sino que el comercio detallista, por eso estamos apoyando. Entonces, esa es la labor del dirigente, usted puede votar con quien quiera, la gente del gremio tiene derecho a tener sus ideas personales, pero se eligió una autoridad y usted tiene que trabajar con ella por bien del gremio, de la ciudadanía y del país. Por eso digo que somos "gobiernistas", si empezamos a boicotear un gobierno el mal no se lo hacemos al gobierno de turno ni a los partidos políticos que lo conforman, sino a la nación.
-Respecto a la contingencia nacional ¿cuál es su mirada acerca del panorama económico que enfrentamos como país?
- En este momento está complicado, pero sepa que todo tiene salida en la vida. Pienso que tendremos problemas este año, hay algunos sectores que están optimistas, como el agricultor con el dólar que de $560 ha subido a $600. Ahora, uno diría las importaciones van a subir de precio, pero como hay tanta competencia usted ve que no hay alza, porque el IPC se mantiene controlado y lo único que podría ocurrir es que tengamos un IPC de 4% y eso no nos va a asustar. Chile está mejor que otros países latinoamericanos, debemos ser optimistas; hay cosas que corregir, estamos de acuerdo, pero vamos a salir adelante.
- ¿Cosas como cuales?
- Creo que hay que emparejar la cancha, le insisto. Se debe apoyar fuertemente a quienes generan más empleo y que padojicamente no son las micro, pequeñas y medianas empresas. Siendo la primera la que mayor generación d empleabilidad posee, ellas generan de uno a 10 empleos. De las 826.000 empresas formales que hay en Chile, 98% son Mipyme y de esas un 70% -que se traducen en 600 mil- son microempresas; ahora lo malo es que las megas y grandes controlan el 87% del mercado.