EL MERCURIO COLOCA A RAFAEL CUMSILLE COMO CLAVE CONSIDERADA POR MINISTRO DE HACIENDA PARA CAMBIOS EN REFORMA LABORAL

Fuente: El Mercurio
Categoría principal: Gremial. Palabras clave: reforma laboral

El diario El Mercurio, en reportaje aparecido el sábado 19 y denominado “La operación de Valdés para imponer su postura en la reforma laboral”, presenta diversos hechos que encadenan la postura del Ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, en torno a los ajustes del proyecto de reforma laboral.
En los párrafos relativos a la participación del presidente de CONAPYME se indica:

Las pymes como base de apoyo
La operación había comenzado varios días antes. Valdés sostuvo reuniones el lunes, jueves y viernes de la semana anterior con la comisión de Trabajo del Senado, junto con la ministra Ximena Rincón.
Luego inició una ronda de conversaciones con los senadores de su partido. En ellos, Eugenio Tuma y Felipe Harboe -que no son miembros de la comisión- le propusieron al jefe de las finanzas públicas indicaciones para favorecer a las pymes. También le sugirieron realizar un almuerzo el martes 15, en las dependencias del Senado, con dirigentes de la Conapyme, y que incluyera a Andrés Allamand y Juan Pablo Letelier.
El titular de Hacienda analizó las indicaciones y llegó a la conclusión de que en esas firmas se debía aumentar el número de trabajadores para formar un sindicato, de 8 a 25.
Con ello, Valdés buscaba sellar un pacto con las pymes, pero que este fuera presentado como una propuesta del Senado. La estrategia incluía la participación de Rafael Cumsille, presidente de la agrupación empresarial, a quien conocía desde que era presidente del directorio de BancoEstado. La idea era que él reforzara la iniciativa y enfatizara públicamente que las pymes daban empleo al 90% de los trabajadores.
Por último, según los escenarios que elaboró Hacienda, se debía sumar a la Alianza en la operación, para despejar la posibilidad de que se presentara un recurso en el Tribunal Constitucional cuestionando la titularidad sindical, como lo habían planteado algunos diputados opositores.

Nexos e incertidumbre

Los senadores del PPD llegaron puntuales a la cita. A las 21.00 hrs. del domingo pasado los esperaba en su casa, en la comuna de Lo Barnechea, el ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés. Guido Girardi, Jaime Quintana, Eugenio Tuma, Adriana Muñoz y Ricardo Lagos Weber fueron recibidos por el anfitrión, y sus pares de la Segpres, Nicolás Eyzaguirre, y del Trabajo, Ximena Rincón.
La cita se prolongó por dos horas. El punto central de la reunión era analizar las indicaciones a la reforma laboral que el Ejecutivo había presentado el día anterior. Materia que en las últimas semanas ha generado divisiones al interior del oficialismo.
Según los asistentes, Eyzaguirre habló poco y el menú fue austero. En el plato de fondo, el dueño de casa fue al grano: expuso la estudiada fórmula que elaboró con sus principales asesores, Macarena Lobos (DC) y Rodrigo Godoy (PS), y que apuntaba a imponer una postura "intermedia" en la discusión laboral. Una que no incluía una derrota evidente de sus planteamientos sobre un posible reemplazo con trabajadores que no estuvieran sindicalizados, pero que a la vez no pudiera ser acusada de impedir huelgas efectivas.

El nexo entre Hacienda y la CUT

Valdés encontró en Juan Pablo Letelier un aliado para estar al tanto de las principales inquietudes y cómo reaccionaría el mundo sindical ante sus propuestas.
El senador tuvo un contacto fluido con la presidenta y el secretario general de la CUT, Bárbara Figueroa (PC) y Arturo Martínez (PS), y le planteó a Valdés que apostaba por que ambos quedarían conformes con la fórmula que estaba preparando.
Que las conversaciones habían sido positivas fue el diagnóstico que el parlamentario le transmitió al titular de Hacienda. A juicio de Letelier, los dirigentes aceptarían la propuesta, siempre que hubiese "claridad total" de que ninguna indicación tendría algún efecto que rompiera la huelga. De presentarse un escollo en ese sentido, el entendimiento se desplomaría, por lo que lo que la nomenclatura de "reemplazo interno" debía ser excluida de la propuesta.
Con eso sobre la mesa, Valdés aceptó apoyar la huelga "efectiva" y la titularidad sindical, pero dejó abierta la posibilidad de un reemplazo con trabajadores no sindicalizados en cuyos contratos se estipulara una "multifuncionalidad", que les permitiera hacer otras tareas.
Según Letelier, la CUT no tendría problemas con la indicación pro pymes, pues le interesan los sindicatos grandes. Diagnóstico compartido en el PPD y por el propio ministro, que estimaban que en firmas con menos de 25 funcionarios no hay un alto grado de conflictividad, y ellos pueden negociar con su empleador directamente.
Sin embargo, la reacción de la multigremial distó de los cálculos optimistas. Luego de analizar en detalle las indicaciones, la CUT reaccionó con molestia. "Pretenden limitar derechos de los trabajadores escondiéndose en las faldas de las pymes", señaló el jueves Bárbara Figueroa en una entrevista en La Tercera. Y agregó que "sorprende que el ministro de Hacienda participe del acuerdo cuando nunca puso esos temas sobre la mesa (...) Están actuando de manera tramposa y no se puede engañar así a los trabajadores".
Tampoco se materializaron las expectativas que se habían instalado en Hacienda y en el PPD respecto de que el mundo empresarial valoraría la propuesta. Alberto Salas, presidente de la CPC, aseguró que "las indicaciones no solucionan del todo los problemas planteados y persistirán efectos negativos sobre el buen funcionamiento del mercado laboral".