COMERCIO DETALLISTA EXIGE MAYOR FISCALIZACIÓN EN CUMPLIMIENTO DE NORMAS PARA VENDER EN LA CALLE

Fuente: El Amanecer De Lo Herrera
Categoría principal: Gremial. Palabras clave: Ventas en la Vía Pública

Ante incremento del comercio ilegal y competencia desleal
El organismo pone voz de alerta por hechos que constituyen una marcada competencia desleal y que atenta seriamente el trabajo diario de cientos de locatarios establecidos que sí cumplen con la normativa.

Se hace necesario establecer un registro de todos los permisos que otorga el municipio para ejercer alguna actividad comercial en los bienes nacionales de uso público, y que deben ser cruzados con el Servicio de impuestos Internos (SII) para que las personas cumplan con las respectivas tributaciones, lo que a su vez permitirá controlar durante las fiscalizaciones el origen de las mercaderías que se transan en la vía pública.
Este es la principal conclusión a la que llegó la Confederación del Comercio Detallista y Turismo de Chile en su informe de Actividad Comercial en la Vía Pública (tanto ilegal como formal) presentado la semana pasada en la Mesa de Trabajo Público- Privada sobre Comercio Ilícito de la Subsecretaría de Prevención de Delito y el Ministerio de Economía. En tres precisas carillas, el organismo pone la voz de alerta por una serie de hechos que constituyen una marcada competencia desleal y que atenta seriamente el trabajo diario de cientos de locatarios establecidos que sí cumplen con la normativa vigente.

Año tras año proliferan las ventas callejeras en la vía pública, en algunos casos totalmente ilegales, y en otras con permisos y autorizaciones municipales basadas en facultades y prerrogativas en la Ley de Rentas ll que entrega la administración de espacios públicos a los alcaldes. Y a decir verdad, éstas no siempre obedecen a criterios de orden social, precisa el secretario general del organismo, Pedro Zamorano.
El informe denuncia la instalación y uso de máquinas conservadoras y refrigeradoras fuera de las superficies autorizadas kioskos o stands con propaganda comercial o política, locales en veredas a menos de 10 metros de un grifo y maniquíes en veredas obstaculizando el tránsito de los peatones, tal cual lo establecen las normativas de ordenanzas locales.

Si bien la ilegalidad e informalidad se puede reducir mediante el otorgamiento de permisos para desarrollar actividades comerciales en la vía pública, es necesario que las autoridades sean racionales en su otorgamiento. Así se evitarán externalidades negativas tanto en la seguridad pública como en competencia desleal que enfrenta el comercio formal, y en mucho mayor mediada el pequeño comercio detallista, que paga patentes, IVA, normas sanitarias, sueldos, imposiciones, arriendos, cumple la ley del consumidor y enfrenta periódicas fiscalizaciones, detalla Pedro Zamorano.

MALA FISCALIZACION
Esta situación, completa el dirigente, no se refiere únicamente a la actividad ilegal instalada en las calles (históricamente ha visto aumentada por escasas políticas de control y erradicación), sino que a la deficiente fiscalización a los pequeños contribuyentes activos en la vía pública y que en su mayoría están liberados de emitir boletas por ventas y/o servicios.

Estas personas, detalla el informe, que si bien no tienen la obligación de dar boletas, no pueden quedar exentos por ley de declarar y pagar IVA cada tres meses, mantener libro de compras (se registran adquisiciones y/o servicios recibidos), mantener a la vista del público el cartel que acredite como pequeño contribuyentes, hacer pagos y declaraciones de IVA los días 12 cada tres meses.

Estas exigencias tienen deficiente fiscalización que no permiten controlar el origen de los productos y mercancías de dudosa procedencia que se tranzan, siendo tierra fértil para la infracción a la ley de propiedad intelectual, completa el gremialista.