Nuevo régimen horario bajará a cero las mañanas sin luz en la RM y otras cinco regiones

Fuente: El Mercurio
Categoría principal: En Vitrina. Palabras clave: Régimen Horario

El decreto regirá sin modificaciones durante los próximos cuatro años y excluye, por el momento, a Magallanes.

Comenzar la jornada laboral a oscuras o las clases sin la luz del sol, en el caso de los más chicos, ya no será un problema para los habitantes de Santiago y otras cinco regiones del país.

Esto, porque el Ministerio de Energía dio a conocer el decreto que establece el futuro régimen horario a partir de 2019 y que se mantendrá al menos hasta 2022.

La medida amplía el horario de invierno de tres meses -como ha funcionado entre 2016 y 2018- a cinco, según informó la titular de la cartera, Susana Jiménez.

El objetivo del cambio, dijo, es aprovechar de mejor manera la luz solar. Afirmó que para tomar la decisión se consultó "a más de 40 representantes de instituciones públicas, privadas y especialistas".

Agregó que se tomaron en cuenta aspectos como el impacto del huso horario en salud, educación y seguridad, entre otros. "Iniciar las actividades diarias sin luz natural tiene un efecto negativo en la salud y concentración de las personas", sostuvo.

En 2019 serán seis las regiones, incluida la Metropolitana, en las que el sol saldrá antes de las 8:00 durante todo el año.

En Magallanes y la Antártica Chilena seguirá vigente la norma que se implementó el año pasado, que mantiene, en esa región, el horario de verano durante todo el año. Eso sí, el Gobierno promoverá una mesa de diálogo regional para evaluar cómo ha funcionado dicha medida.

Consecuencias en salud

Un punto en el que coinciden los expertos es que tener dos horarios -de verano e invierno- trae consecuencias negativas en la salud, especialmente por la regulación de las horas de sueño.

Para Carolina Álvarez, neuróloga infantil del Centro del Sueño de la Clínica Las Condes, el cambio de horario obliga a tener que volver a regular los ciclos de sueño en una población que, a su juicio, "no está durmiendo lo que tiene que dormir".

El mismo diagnóstico comparte Julia Santin, neuróloga del Centro del Sueño de la Red de Salud UC Christus, quien afirma que "lo mejor y óptimo, de todas maneas, es mantener un huso horario constante", aunque reconoce que ampliar de tres a cinco meses el horario de invierno es menos perjudicial, ya que da más tiempo para que la gente se adapte a los cambios.

Según Patricio Peirano, especialista en medicina del sueño de la Clínica Indisa, el cambio de hora produce un "desencuentro" entre el organismo y el medio ambiente, por lo que es necesario tener horarios regulares no solo de sueño, sino también de alimentación y otros hábitos.

22 semanas
El futuro horario de invierno durará 154 días, el más largo desde 2010, cuando se extendió por 188 días.