Tasa de emprendimiento femenino se duplica en la última década en Chile

Fuente: El Mercurio
Categoría principal: Economía. Palabras clave: emprendimiento

Desde 2016, eso sí, se ha visto un estancamiento. De acuerdo al Global Entrepreneurship Monitor Chile (GEM), la intervención del género femenino en emprendimientos en etapas iniciales alcanzó un 20% en 2017, con mayor fuerza en las regiones de Aysén, Tarapacá y Atacama.

En la última década se ha concretado un aumento de las mujeres que buscan consolidar sus ideas en proyectos y empresas formales que representen un beneficio, tanto para ellas como para su entorno.

Esto lo refleja un informe entregado por el Global Entrepreneurship Monitor Chile (GEM) en el que se observa que desde el 2008 la evolución en emprendimiento en etapas iniciales (TEA) ha crecido sostenidamente hasta el 2016, lapso en el que pasó desde un 10% hasta un 20%, respectivamente.

Sin embargo, fue en 2014 cuando el TEA del género femenino alcanzó su peak con un 24%, para luego descender y permanecer hasta en un 20% durante los últimos dos años. En comparación con el de los hombres, este alcanzó un 30% en 2014, mientras que el año pasado cayó solo dos puntos porcentuales y anotó un 28%.

Para Vesna Mandakovic, directora académica de GEM Chile, "es necesario recordar que el TEA incorpora el emprendimiento por oportunidad y por necesidad, por lo que un alto TEA puede estar mostrando la poca capacidad de incorporarse al mercado laboral formal".

Francisca Valdés, directora ejecutiva de Mujeres Empresarias (ME), opina que a pesar de que la actividad femenina venía en alza en la última década, la inmovilización en los últimos dos años "se debe al estancamiento de la economía del país, ya que hubo mucha incertidumbre y bajo crecimiento, lo que no ayuda a arriesgarse a la idea de emprender e invertir".

Sin embargo, la ejecutiva asegura que en la actualidad hay una sensación en el ambiente más positiva, lo que genera mayor confianza y que podría beneficiar al ecosistema hasta el grado de impactar en la generación de empleo y productividad.

El estudio, que en Chile es liderado por la UDD, también indica que, por lo menos en la Región Metropolitana, la motivación al momento de iniciar un negocio está relacionada con el factor de incrementar los ingresos, seguido por la necesidad económica y la de mantener una renta.

Esto le hace sentido a Fernanda Vicente, presidenta de Mujeres del Pacífico, quien no considera que la mujer esté participando menos en el emprendimiento, sino que "a lo mejor el estancamiento que se refleja, se debe a un tema de economía informal".

La ejecutiva dice que "las mujeres en Chile participan mucho en la economía informal, ya sea por oportunidad o necesidad, sobre todo en el microemprendimiento, sin embargo estas cifras no se reflejan porque no están formales".

Por su parte, Daniela Lorca, gerente general y cofundadora de Babytuto.com, comenta que cada vez más hay postulaciones a proyectos de emprendimiento.

Agrega que hoy, las mujeres tienen todo el potencial de impactar en la sociedad gracias a grupos de fomento y la guía de mentoras que tienen el conocimiento sobre cómo desarrollar "proyectos semilla". "Probablemente en cinco años más, el número de emprendimientos crezca", asegura.

La emprendedora asegura que en el país existen todas las condiciones de financiamiento para que las mujeres con proyectos innovadores puedan desarrollar sus iniciativas.

Sin embargo, reconoce que en el mundo privado es muy difícil que las mujeres consigan formas de financiamiento, sobre todo por la poca inversión en capital de riesgo que existe.

Mayor participación en regiones aisladas

Parte de los datos del informe GEM Chile 2017 muestran que a lo largo de Chile las mujeres tienen fuerte presencia, y son las regiones de Aysén, Tarapacá y Atacama las que lideran la lista con 27%, 25% y 24% respectivamente.

Es visible que en las regiones de Tarapacá y Atacama, la relación es uno a uno en cuanto a los hombres, es decir que la brecha de género en dichas zonas no existe o es muy limitada.

Valdés, de ME, dice que estas son zonas en donde se han implementado sistemas de innovación abierta y en donde las grandes empresas mineras, sobre todo en el norte, impactan a la comunidad generando oportunidades para que las mujeres generen sus propios negocios.

"Con esto, ellas se transforman en proveedoras de las grandes empresas. Y en Mujeres Empresarias vemos cómo este es un camino para incorporar a las mujeres a sus cadenas de valor", asegura la directora.

Por su parte, la emprendedora Endeavor, Desiree Grinspun, explica que estas son regiones que por estar más aisladas tienen una menor oferta laboral para el género femenino que habita ahí. Sin embargo, "son ellas mismas las que ante esta adversidad pueden encontrar un nicho sobre el cual realizar un emprendimiento".

Un caso relacionado es lo que sucedió hace algunos años en la región de Arica y Parinacota, que actualmente tiene un 21% de participación de mujeres en alguna actividad emprendedora en etapas iniciales, señala Fernanda Vicente.

La líder de Mujeres del Pacífico dice que "cuando hay necesidad y pocas posibilidades de trabajo, la mujer en general emprende algún negocio para desarrollarse laboralmente y administrarse desde casa".

En el informe se detalla que pese a que el porcentaje de mujeres es inferior al de los hombres involucrados en algún emprendimiento en etapa inicial, la brecha se ha reducido y el número de mujeres versus a los hombres es de siete por cada diez.

En una visión más global, si se realiza una comparación de los índices de Chile con los otros países de la OCDE, resalta que el promedio del organismo es de seis mujeres por cada diez hombres emprendedores.

Con estas cifras, profesionales el área del emprendimiento aseguran que se deben tomar medidas para garantizar que los proyectos sobrevivan y pasen a etapas más consolidadas.

"Es algo que como país debemos de hacernos cargo. Tenemos que profesionalizar y formalizar el emprendimiento, en general, a través de una mejor capacitación a las mujeres para que aumenten su conocimiento", puntualiza Vicente.

Ciclo de vida de un emprendimiento En Chile, un 23,8% de la población participa activamente en un negocio en etapas iniciales, mientras que solo un 9,9% forma parte de una empresa establecida.