Mutual de Seguridad enseña cómo proteger la piel cuando hace frío: Recomendaciones otoño-invierno

Fuente: Mutual De Seguridad
Categoría principal: Economía. Palabras clave: seguridad

Las bajas temperaturas del otoño y el invierno llegan a sumarse a la lista de factores que día a día dañan nuestra piel. Seguir algunos simples consejos y tener una rutina de cuidado diaria puede hacer la diferencia para mantenerla saludable.

El frío de esta época del año puede hacer estragos con nuestra piel, sobre todo en aquellas zonas que están directamente expuestas a las bajas temperaturas, como la cara y las manos.

"Efectivamente, son estas partes del cuerpo las que más sufren por la vasoconstricción (cuando los capilares sanguíneos se contraen disminuyendo la irrigación), lo que se nota en un tono más pálido de la piel. Además, como consecuencia de lo anterior, hay menos oxígeno y nutrientes para las células, por lo que se retarda su recambio produciéndose una acumulación de células muertas, que da a la piel un aspecto grisáceo y opaco", explica el dermatólogo de la Mutual de seguridad CChC, Dr. Patricio Amaro.

A lo anterior se suma que el frío seco resquebraja la piel, favoreciendo diversas enfermedades dermatológicas, agrega el especialista, quien alerta que "el daño puede ser tal que -de no existir una rutina de cuidados- podrían desarrollarse variadas dermatitis, lo que es más frecuente en pacientes con piel sensible, pacientes con antecedentes de alergias cutáneas y pacientes que realizan ciertas labores relacionadas con el aseo , la construcción y, especialmente, aquellas con una mayor exposición al frío".

¿Cómo protegerse? El profesional entrega los siguientes consejos:

Usar cremas, idealmente con Vitamina A: El uso de cremas, tanto para la cara como para las manos, debe ser una obligación en esta época. Estas ayudarán a hidratar, nutrir y proteger la piel.

Proteger con productos especiales las zonas delicadas: Labios y párpados son las zonas más sensibles de la piel de nuestra cara. Por lo mismo, es recomendable el uso de lápices labiales humectantes o protectores, que se encuentran fácilmente en farmacias. Asimismo, pasados los 30 años, es recomendable el uso de crema para los párpados y contorno de ojos.

Utilizar protector solar: Un buen factor solar no sólo debe aplicarse durante el verano, cuando estamos más expuestos al sol, sino que todo el año, ya que los rayos UV están siempre presentes. Lo ideal es que durante las mañanas, tras la aplicación de la crema humectante, apliquemos un protector solar factor 30 o más. Es importante repetir la aplicación del bloqueador solar, al menos, dos veces al día

Mantenerse hidratado: En esta época tampoco debemos olvidar beber suficiente líquido -ya sean jugos, bebidas, infusiones calientes, entre otros- o ingerir alimentos con altos niveles de agua -como las frutas y verduras-, ya que eso hidratará naturalmente nuestra piel.

Favorecer el uso de jabones neutros: Estos no alterarán la barrera cutánea, manteniendo un PH adecuado para que nuestra piel enfrente las condiciones climáticas de esta época.

Aprovechar el maquillaje para protegerse: Contrario a lo que podría pensarse, las bases de maquillaje y polvos compactos que puedan contener SPF, también son protecciones efectivas contra el ambiente y el frío. Lo mismo, como ya mencionamos, con el lápiz labial humectante que se usa diariamente. Pero ojo, su uso no reemplaza la protección del bloqueador solar.

Tomar duchas a temperatura moderada: Usar agua muy caliente al momento de ducharnos también puede jugar en contra de nuestra piel, ya que al salirnos se produce una gran evaporación de agua que conlleva a la aparición de resequedad cutánea. Por lo mismo, lo ideal es bañarse con agua tibia.

Evitar el exceso de calefacción: Tanto en la casa como en el trabajo, lo ideal es que la temperatura de la calefacción se mantenga en niveles moderados (entre 18° y 20°). Esto protegerá nuestra piel de cambios bruscos de temperatura.

Tener ojo con el viento: Además del frío, el viento helado es un enemigo de nuestra piel, ya que incrementa aún más el efecto de congelación. Por lo mismo, en días ventosos lo ideal es cubrir manos y cara con guantes, bufandas y gorros, idealmente de algodón, material que es menos irritante. Durante estos días es importante intensificar la hidratación.