La peor recesión desde los '80: Los hitos que marcaron a la economía chilena en el año de la pandemia

Fuente: EMOL
Categoría principal: Economía. Palabras clave: hitos, los 80., recesión económica

Distintos economistas analizaron lo mejor y lo peor de este año, así como también algunas lecciones que ha dejado el debate en torno a las medidas para combatir los efectos del covid-19.

Por Patricia Marchetti Michels, Emol

El PIB de Chile anotará este 2020 su peor caída desde la década de los ´80. El anterior, es el diagnóstico que tanto el Gobierno, como expertos y el mismo Banco Central vienen adelantando desde hace meses producto de la crisis gatillada por la pandemia del covid-19. Y es que el coronavirus impactó no sólo la salud de las personas, sino que también hundió la economía a una velocidad sin precedentes y obligó al país a tomar medidas nunca antes vistas para tratar de amortiguar su golpe.

Los analistas coinciden en que la serie de hitos que se marcaron este año en materia económica fueron una consecuencia del covid, pero de igual forma destacan que la actual recesión se sumó a meses que ya venían golpeados por la crisis social iniciada en octubre y que, por ende, la economía recibió algo así como "una patada cuando estaba intentando levantarse del suelo".

Así, después de Imacec de -3,4% y -4% en octubre y noviembre de 2019, los positivos 1,5% y 3,3% de enero y febrero de este año fueron señales de avance; pero el virus llegó a Chile y, de la mano con las restricciones sanitarias, la economía cayó todos los meses desde ese entonces: desde marzo hasta octubre (último registro informado por el Banco Central).

"Este 2020 vivimos dos hitos: los efectos del estallido social a inicios de año y la pandemia", opina el economista Joseph Ramos. "En lo negativo, el estallido, sobre todo con la violencia a la cual dio lugar, afectó mucho el trabajo y eso afectó a la economía. Por el lado positivo, el estallido social ha significado mayor consciencia de problemas que estaban latentes y que no estaban debidamente atendidos".

Por el lado de la pandemia, el ex decano de la FEN remarca que ésta provocó que Chile entrara en una fuerte recesión, donde se estima que el PIB haya caído en torno al 6%. Pero dentro de todos los flancos que se abrieron, destaca que el desempleo sin lugar ha dudas ha sido uno de los más graves.

"La caída de la producción llevó a una caída de más de 20% en el número de personas ocupadas en relación al año pasado y aún hoy día debe ser en torno a 15% menos en comparación con 12 meses atrás. O sea, la consecuencia sobre los bolsillos de los chilenos fue enorme en ese ámbito", subraya.

"Yo diría que hay 1,5 millones de personas menos trabajando, más otro medio millón o millón de trabajados por cuenta propia cuyos ingresos cayeron mucho, entonces estamos hablando de unos 2,5 millones de personas muy afectadas -sin trabajo o con una caída importante de sus ingresos- dentro de una fuerza de trabajo de 9 millones".

Por lo anterior, para Ramos el tema que marcará este 2020 a raíz de la pandemia "no es tanto que Chile vaya a caer cerca de 6%, sino que hay más de 1,5 millones de personas que aún no pueden trabajar". Cabe destacar que la situación del desempleo en estos momentos es la más crítica desde la década de los '80.

Lo mejor y lo peor En un esfuerzo por "mirar el vaso medio lleno", Ramos valora el manejo del Gobierno ante la pandemia. Si bien dice que no puede calificarlo de "estelar", manifiesta que ha sido "ciertamente bueno" y que, por eso, la posición de Chile dentro de la caída económica mundial está en la mejor mitad.

"Todos somos generales después de la batalla y por supuesto me puedo sumar a la críticas (contra el Gobierno), pero si comparo mundialmente, Chile está en la mejor mitad de los países, o sea entre los que anotarán una menor caída en 2020 y eso se debe decir".

Así, recalca que en marzo nadie podía prever que la pandemia duraría tanto y que, "obviamente si hubiéramos sabido en marzo que esto iba a durar al menos 9 meses, los apoyos habrían sido más significativos de lo que fueron (...). Sin lugar a duda se pudo haber hecho mejor, pero ¿quién es Dios en esto?".

Carolina Grünwald, economista jefa de Banchile opina que el mayor hito para ella fue en el ámbito macroeconómico, específicamente en la labor realizada por el Banco Central. "Por primera vez en muchísimo años tuvimos una Reunión de Política Monetaria extraordinaria y además se aprobó la ley que autoriza al Central a comprar bonos fiscales en el mercado secundario en situaciones excepcionales".

"Para mí, lo mejor que se hizo durante la pandemia fueron las decisiones adoptadas por el BC, sin duda se ganó todos los porotos, porque pese a la profundidad de la crisis no tuvimos ningún problema de pagos, de flujo ni de falta de efectivo, nada. Y eso es puro mérito del ente rector gracias a sus políticas monetarias no convencionales que permitieron que el sistema financiero y de pagos siguiera andando".

Entre las peores cosas, los dos economistas coinciden con que el retiro del 10% fue una mala medida. En ese sentido, Ramos reconoce que tuvo un lado positivo dado que entregó alivio a muchos hogares y contribuyó a que no se profundizara tanto la caída del PIB, sin embargo critica que "no era necesario" y que "el beneficio se dio a expensas de las pensiones futuras y a personas -de altos ingresos- que no lo necesitaban, y eso fue una aberración".

De hecho, en una nota de Emol donde se analizó el proyecto que presentó el Gobierno para el segundo retiro del 10%, distintos expertos calificaron la iniciativa como "la peor política pública que tenemos desde el retorno a la democracia".

Acuerdos y aprendizajes

El economista de la Universidad Adolfo Ibáñez (UAI), Juan Pablo Medina, analiza un hecho puntual que se dio en junio: un grupo de 16 economistas convocados por Hacienda trabajaron en una propuesta económica para que el Gobierno presentara en el Congreso y que estableciera los ejes de acción del Ejecutivo en cuanto al marco fiscal de las medidas a emplear durante la crisis.

"A nivel país, para mí, ese fue un hito importante independiente de si al final no se implementó como se pensó, porque esa idea de que se pueden construir acuerdos amplios con economistas de distintas sensibilidades políticas con el acuerdo fiscal, yo creo que era un mensaje en la dirección correcta. Valoro ese esfuerzo porque fue genuino y eso impulsó otras instancias", sostiene.

Y con ese precedente, el también miembro del Grupo de Política Monetaria de la Universidad de Chile expresa que "ojalá sigamos en ese camino de construir acuerdos no solamente entre economistas y técnicos, sino que entre los políticos también, que busquen acuerdos pese a las diferencias".

En materia de los aprendizajes que deja este 2020, Grünwald asegura que una lección que se puede sacar de todo esto es que "se puede y se debe trabajar, en todo ámbito, con mayor flexibilidad. O sea, este año se sacó el primer Presupuesto fiscal flexible de la historia, también aprendimos que si no se puede trabajar de la oficina se puede trabajar de la casa, y que los planes pueden cambiar de la noche a la mañana y no queda otra que adaptarse. Para mi la flexibilidad ha sido el aprendizaje más importante".