"El próximo año la economía podría crecer 4% y la demanda interna, 6%, suficiente para que el Banco Central comience a disparar"

Fuente: El Mercurio
Categoría principal: Economía. Palabras clave: economía del país

El economista anticipa que el precio del cobre seguirá subiendo: "Vamos a ver precios spot de US$ 3,63 la libra. Para este año estoy viendo un promedio de US$ 2,8 la libra y para el próximo, de US$ 3,2 la libra".

Una vez más las proyecciones macroeconómicas para 2018 de Leonardo Suárez, socio y director de Estudios de LarrainVial, se apartan del resto de los analistas. Prevé un crecimiento económico de 4% y un repunte de la inversión más allá del 3,2% que contempla el Banco Central. El foco de su mirada está en el precio del cobre y el tipo de cambio.

-¿Cuán sostenible es el alza del precio del cobre?

"Desde octubre de 2016, antes de la elección de Donald Trump, el precio del cobre comenzó a subir al detectarse que China estaba consumiendo más cobre de lo que se estimaba, y lo que está ocurriendo ahora es que hay una tremenda escasez de oferta de cobre producto de que, asociado al fin del superciclo, a partir de 2013 las grandes mineras globales decidieron no seguir con más proyectos de inversión".

"A este fenómeno se sumó la depreciación del dólar. Un dólar al alza significa que todo el mundo buscará refugio en el dólar porque implica que la economía mundial esta más débil y la demanda de commodities es menor. Cuando el dólar se deprecia y el euro y el yen suben, es una señal de que la demanda está menos débil".

-¿Qué tan relevante ha sido la especulación financiera?

"El driver financiero central que maneja la tendencia global del precio del cobre es el precio del dólar global contra el euro y el yen, por ejemplo. La segunda variable es el balance físico entre oferta y demanda global de cobre, y la demanda global de cobre está relacionada con el dólar global".

"La especulación tiene importancia en el muy corto plazo, puede exacerbar las fluctuaciones del ciclo, pero no va a condicionar la tendencia".

-¿Cuál es su proyección de precio del cobre para 2018?

"El precio del cobre tiene que seguir subiendo, porque la escasez de oferta va a persistir. Vamos a ver precios spot de US$ 3,63 la libra (US$ 8.000 la tonelada). Para este año estoy viendo un promedio de US$ 2,8 la libra y para el próximo, de US$ 3,2 la libra".

"Después de haber tenido superávit de oferta entre 2014 y 2016, este año el balance global de cobre arroja un déficit de 270.000 toneladas que seguiría prolongándose en los próximos años, aunque esto es algo dinámico. Lo que se espera es que a partir de la próxima década habrá otra fuente de mayor demanda, como son los autos eléctricos cuya producción comenzará a ser masiva. Las centrales de energía solar y eólica también usan mucho cobre".

-¿Qué explica la depreciación global del dólar?

"Hasta enero de 2016 muchos esperaban una devaluación más fuerte en China, después de una serie de minidevaluaciones y que todo el mundo buscaría refugio en el dólar, lo cual significaba menor demanda por cobre y un precio de US$ 2 la libra. Eso se disipó y, por otra parte, la Reserva Federal no fue tan agresiva como se esperaba".

"Además, Europa comenzó a recuperarse, al igual que los mercados emergentes".

-¿Qué proyecta para el dólar?

"El dólar global seguirá depreciándose, en línea con la reversión del global flight to quality que se reflejará en una moderada reaceleración del crecimiento global y en una mayor demanda por commodities . En 2018 debería llegar a niveles de 1,25 el euro y de 105 el yen".

"En cuanto al tipo de cambio en Chile, a más tardar en marzo lo estamos viendo en $600 por dólar, precisamente ante señales de alza en el precio del cobre y depreciación global del dólar. No se trata de una trayectoria rectilínea, sino de 'dientes de serrucho'. Otra razón para que se aprecie el peso es que viene una reactivación de la economía local y, por lo tanto, expectativas de que suban las tasas de interés en Chile".

-¿Descarta un recorte de la tasa?

"Puedo ver un recorte, sobre todo si el dólar cae a $600, porque eso se va a transferir a menor inflación, pero a mediano plazo viene un alza en la tasa de interés de política monetaria (TPM) por la reactivación que vamos a tener en 2018. El próximo año la economía podría crecer 4% y la demanda interna, 6%, suficiente para que el Banco Central comience a disparar nuevamente. La trayectoria de Chile, una economía abierta al mundo, implica que cuando sube el cobre y se aprecia el peso, la economía sale reactivándose fuerte, como pasó en 2003-2004 y 2009-2010. Con eso mejora la recaudación tributaria y también las cuentas fiscales. Este año el déficit fiscal efectivo llegará a 2,5% del PIB y de 1,2% en 2018".

-¿Cómo viene la inversión luego de cuatro años de caída?

"Así como las grandes mineras suspendieron sus proyectos, ahora van para el otro lado, y esto es en Chile, Australia y Perú. Una gran señal fue el anuncio de BHP que activó su proyecto Spence por US$ 2.500 millones. La caída en la inversión está muy relacionada con la baja en el precio del cobre, y ahora va a estar liderada por la minería, y para 2019 y 2020, con mayor razón todavía".