Economistas evalúan el pobre crecimiento: Apuntan a mala gestión del Gobierno, pero exculpan a Valdés

Fuente: El Mercurio
Categoría principal: Economía. Palabras clave: desaceleración

"Remezón", "trancazo de la economía" y "preocupante" fueron algunos de los adjetivos que más se escucharon de parte de los senadores de la Comisión de Hacienda del Senado, luego que el presidente del Banco Central entregara el IPoM de marzo, con un fuerte recorte en las proyecciones de crecimiento para este año.
De cumplirse el rango proyectado de entre 1,25% y 2,25%, daría como consecuencia un tercer año consecutivo de expansiones que bordean el 2% y los más bajos desde la llegada a la democracia en 1990. Esto, sin contar las contracciones que produjeron la crisis asiática en 1999 y la subprime en 2009.
Rodrigo Vergara, en la exposición de ayer, reconoció que la debilidad económica mundial y la mayor volatilidad de los mercados financieros globales han generado un deterioro de las expectativas económicas, pero aseguró que "sería autocomplaciente echarle la culpa de todos nuestros problemas al escenario externo más adverso". Para Francisco Klapp, investigador del Programa Económico de LyD, la declaración del titular del emisor "ha sido muy valiosa, porque el Gobierno ha insistido en que toda la desaceleración se debe a un contexto (internacional) más difícil, pero estamos sufriendo tanto o más que los vecinos y eso no es la historia de Chile".
Críticas a la gestión económica del Gobierno, pero exculpan a Valdés El economista Bernardo Fontaine aseguró que "la gestión económica del Gobierno está fracasando y que se está imponiendo el progresismo sin progreso, porque Chile históricamente ha sido capaz de crecer en condiciones internacionales muchos más malas que las que tenemos hoy día".
Si bien Cristián Echeverría, economista de la Universidad del Desarrollo, criticó la implementación "en simultáneo e improvisadas de las reformas y este ánimo de incertidumbre", indicó que "jamás habríamos crecido al 3%" en 2014, 2015 y este año, "porque el cobre cayó por razones que no son de estos gobiernos". Con todo, recalcó que a modo local el Gobierno debería "cerrar la puerta a las reformas".
"El realismo económico que está primando en la gestión del ministro (de Hacienda Rodrigo) Valdés, creo que debería tener también un realismo pragmático en las cambios siguientes. Sugiero bajar el grado de ambición de cumplir con un programa de Gobierno, porque las condiciones han cambiado y no estaban en la cabeza de quienes elaboraron el programa".
Rafael Garay, CEO de Think & Co., descartó de plano que esta fuerte desaceleración fuera culpa de la gestión particular de Rodrigo Valdés, "porque el ministro de Hacienda se tuvo que enfrentar a situaciones que son heredadas, como la reforma tributaria". No obstante, advirtió que "el cambio constitucional le mete niveles de incertidumbres a la economía que hace que la inversión haya caído por dos años consecutivos. Sostener que Chile crece menos sólo por el menor precio del cobre es equivocado porque tenemos una incertidumbre interna que ha llevado a un impacto en el consumo".
Por su parte, Alejandro Alarcón, economista de la Universidad de Chile, también coincidió en que el Gobierno debe hacer una evaluación del contexto. "Sobre el ciclo internacional, Chile no puede hacer nada, pero sí hay cosas domésticas que podrían ayudar y eso es responsabilidad de la autoridad".
"El ministro Valdés está haciendo su trabajo, que es ajustar el presupuesto fiscal (…) Pero la autoridad tiene que tomar debida cuenta de estos resultados porque claramente el problema aquí es la inversión y llegar al fondo de cuáles son la causas del problema de la economía y de ahí aplicar los remedios y programa pertinentes", aseguró.
En esa línea, Klapp le reconoce al titular de Hacienda poner "arriba de la mesa que es muy importante mantener una prudencia fiscal y mantener las cuentas fiscales sanas", sin embargo, lamentó que "no haya tenido la fuerza suficiente para modificar o mejorar estas reformas".
"Es un gran economista, pero su gestión no ha podido reactivar el país, porque sus esfuerzos han estado en el ajuste fiscal y no en promover políticas pro crecimiento y en corregir reformas anticrecimiento como la reforma laboral", añadió Fontaine.
El economista de LyD, por último, no tiene duda en calificar la gestión del Gobierno como "anticrecimiento". "No sólo no ha sido su prioridad, sino que ha hecho todas las medidas posibles para dificultar aún más la recuperación en este contexto difícil que estamos enfrentando", dijo.