Demanda por créditos de consumo y vivienda se ubica en peor nivel desde 2008

Fuente: La Tercera
Categoría principal: Economía. Palabras clave: creditos

La Encuesta sobre Créditos Bancarios, cuyos resultados reveló ayer el Banco Central, arrojó que en el segundo trimestre “se destaca el debilitamiento de la demanda de crédito de los hogares”. En efecto, el sondeo indicó que tanto en el segmento de préstamos de consumo como en el de vivienda aumentó la proporción de bancos que percibe una demanda más débil.

El índice, en el caso del nicho consumo, pasó desde el -33,3 observado en el trimestre culminado en marzo a -50 en el cuarto terminado en junio. Mientras, el de vivienda se redujo desde -46,2 a -58,3 en los mismos lapsos. En ambas situaciones las cifras son las más bajas desde diciembre de 2008, cuando la crisis subprime, originada en el mercado inmobiliario de Estados Unidos, ya se había contagiado por el resto del mundo. En esa fecha los indicadores se posicionaron en -72,2 y -76,5, respectivamente (ver infografía).

Si bien en la Asociación de Bancos (Abif) señalaron que la demanda por este tipo de créditos ha presentado una desaceleración, esto no implica que la situación sea similar a la vivida hace ocho años.

“Efectivamente tenemos esos indicadores que no se producían desde 2008, pero están mostrando una desaceleración que no ha sido brusca”, sostuvo Ricardo Matte, gerente general de la Abif, tras conocer los resultados del sondeo que recoge la percepción de los bancos acerca de los cambios en los estándares de aprobación de nuevos créditos y en la demanda por financiamiento bancario.

“Estos números hay que entenderlos en perspectiva”, agregó, aludiendo a la evolución que han presentado en los últimos trimestres.

En esa línea, el índice de demanda por créditos de consumo, recogido por la misma encuesta, presentó un brusco deterioro previo a la crisis global. Si a fines de 2007 estaba en un positivo 17,6, en los cuartos siguientes cayó a -22,2, -41,2 y -66,7, para llegar al -72,2 de diciembre de 2008. Es decir, a lo largo del año se registró un deterioro de 89,8 puntos.

Esa trayectoria no se observa en los últimos 12 meses. En junio del año pasado el índice se situó en -20, mientras que en igual mes de este año lo hizo en -50, con un empeoramiento de 30 puntos.

En el caso de los préstamos para la vivienda, la trayectoria es similar. De todos modos, cabe consignar que en el último año el deterioro de este indicador ha sido más profundo que en el de consumo, llegando a 58,3 puntos.

“No hay que llamar a alarma”, dijo Matte. Pero consignó, eso sí, que las cifras reflejan cierta prudencia de los hogares respecto a decisiones de consumo. “Hay una desaceleración de estos indicadores de crédito, pero eso no significa que (los préstamos) estén creciendo negativo”, agregó.

Según reportó la Superintendencia de Bancos (Sbif), las colocaciones crecieron a mayo 7,09% anual, incluyendo la actividad de los bancos locales en el exterior. Al excluir a esas filiales, el guarismo se ajusta a 5,04%. Los créditos de consumo crecieron 2,96% y 3,11%, respectivamente, mientras que los préstamos para la vivienda se expandieron 10,37% y 8,95%, en cada caso.

Alejandro Alarcón, economista y ex gerente general de la Abif, apuntó que “la desaceleración de la actividad económica está provocando un descenso del financiamiento. El crédito debe ser una de las variables que se mueve de manera más procíclica. Si la economía va a arriba, va arriba el crédito. Y viceversa”.

“Los bancos saben hacer el negocio de otorgar créditos. Cuidan mucho las situaciones riesgosas y lo más probable es que observemos que habrá más restricciones para prestar, porque el riesgo va subiendo según un elemento clave como es el aumento del desempleo, variable que explica el otorgamiento de créditos”, complementó.

En el período marzo-mayo la desocupación llegó a 6,8%, con alzas de cuatro décimas de punto sobre el trimestre anterior y de dos décimas de punto versus 12 meses atrás.