Corfo 2012: Más cerca de los emprendedores

Fuente: El Mercurio
Categoría principal: Economía. Palabras clave: corfo

Hernán Cheyre V.
Vicepresidente Ejecutivo Corfo

El término del año 2011 ha coincidido con la finalización del proceso de rediseño de los distintos programas e instrumentos que ofrece la Corfo, con la formalización de una nueva estructura organizacional basada en tres ejes -emprendimiento, innovación y mejoramiento de competitividad-, a la cual se suma una división de carácter transversal que facilita a las empresas de menor tamaño el acceso a financiamiento a través de garantías, y con el lanzamiento de una nueva imagen, que incluye un cambio en el isotipo de la Corporación.

Estos ajustes se justifican en la necesidad de mejorar la manera de abordar la tarea de impulsar con mayor fuerza el emprendimiento y la innovación, logrando una mayor cercanía con los usuarios. El cambio de logo deja definitivamente atrás el símbolo tradicional de la Corfo, caracterizado por un engranaje que era movido por la fuerza de un hombre -símbolo de la época de la industrialización-, rescata parte de la modificación que se introdujo durante la década pasada e incorpora con fuerza una imagen que convoca a soñar, a emprender y a crecer. Este cambio quisimos darlo a conocer junto con el lanzamiento de una campaña que invita a los chilenos a emprender un negocio, a hacer realidad algún proyecto que pueden haber estado incubando durante algún tiempo, atreviéndose a "hacerla". Denominador común de esta campaña es mostrar casos reales, de compatriotas comunes y corrientes que se atrevieron a dar el salto, destacando junto a su apellido el hecho de que esa persona "la hizo".

Lo anterior se enmarca también en la necesidad de destacar que esta nueva Corfo -que dejó de ser una Corporación de Fomento de la Producción, transformándose en una Corporación de Fomento del Emprendimiento y la Innovación- ya no actúa a través de la modalidad característica de los organismos de fomento tradicionales que se observa en los modelos basados en la planificación central de la economía. En el enfoque actual, que se enmarca en los lineamientos de una economía social de mercado -y que por tanto descansa en los agentes privados como motores fundamentales de la actividad económica, entre los que se encuentra el emprendimiento y la innovación-, la Corfo ha pasado a ser una entidad que actúa por la vía de "tender puentes" que permitan conectar a los distintos actores que intervienen en el proceso de emprender e innovar, y que eventualmente se enfrentan a "caminos cortados", a causa de la existencia de externalidades de las que hay que hacerse cargo, de fallas de coordinación, y de asimetrías de información, entre otros. Para efectos de construir estos "puentes", la Corfo dispone de recursos, los cuales son canalizados a través de sus diversos programas de apoyo. No obstante, queremos desterrar definitivamente la imagen que todavía algunos tienen de la Corporación, visualizándola como una "agencia pagadora de subsidios".

Sin perjuicio del apoyo financiero directo que pueda ser necesario otorgar en algunos casos, seguiremos avanzando y perfeccionando mecanismos para que, en la medida de lo posible, la ayuda prestada adopte la forma de un aporte que deberá ser reembolsado en caso de que el emprendimiento o la innovación que está siendo apoyado resulte exitoso. Este criterio no sólo permite mejorar la selección de los proyectos a apoyar, sino que también conlleva un elemento de la más elemental justicia social, como lo es el hecho de que quienes obtuvieron un resultado exitoso recibiendo ayuda del Estado -es decir, de los contribuyentes-, devuelvan a la sociedad el aporte que recibieron, para que así otros puedan recibir el mismo apoyo del que en su oportunidad ellos mismos se beneficiaron.

¿Por qué estamos haciendo todo esto? Porque creemos en la capacidad emprendedora de las personas como fuente de generación de riqueza; porque estamos convencidos de que la posibilidad de emprender abre mayores oportunidades para todos y nivela la cancha, con efectos positivos que rinden frutos en algunos casos con mayor rapidez que lo que se logra con la educación; porque el emprendimiento facilita la incorporación de la mujer al mundo productivo; y porque la innovación es la mejor fuente de desarrollo sustentable.

¿Qué nos está faltando? Levantar nuestros propios héroes locales del emprendimiento y la innovación, de manera que, al igual como ocurre con nuestros deportistas exitosos, motiven el surgimiento de imitadores, que den origen a un círculo virtuoso que, sin duda alguna, será fundamental para que Chile dé el paso final que le falta para convertirse hacia fines de la década en un país desarrollado y sin pobreza.

El hecho de que el Gobierno haya designado el 2012 como el año del emprendimiento y el 2013 como el año de la innovación es un fiel reflejo de la voluntad del Presidente Sebastián Piñera de concentrar esfuerzos durante el segundo tiempo de su gobierno en actividades que son fundamentales para avanzar hacia el triple objetivo de transformar a Chile en una país desarrollado, sin pobreza y con mayores oportunidades para todos.