Confianza de consumidores vuelve a caer en septiembre y se mantiene en zona pesimista

Fuente: El Mercurio
Categoría principal: Economía. Palabras clave: confianza

Septiembre rompió con una tradición. Usualmente, el cambio de estación y el ambiente festivo que dominan en el noveno mes del año son factores que impulsan la confianza de los consumidores. Eso queda expresado en el Índice de Percepción Económica, el indicador que todos los meses prepara GFK Adimark con el objetivo de reflejar los cambios en la confianza de las personas en la economía y que es utilizado como instrumento de análisis por los principales centros de estudio económico de país, incluyendo el Banco Central. Si bien este indicador tiende a caer en los meses de invierno, también vuelve a recuperarse en el noveno mes. Algo que no ocurrió en este 2018. En septiembre pasado, el indicador alcanzó un valor de 46,1 puntos, su tercer retroceso en línea y que lo sitúa en zona pesimista (bajo los 50 puntos) por segundo mes consecutivo. Es el registro más bajo en 12 meses.

"En esto hubo un factor atmosférico: las lluvias de septiembre hicieron que el bajo valor que domina en el indicador durante los meses de invierno se extendiera por un mes más", dice Max Purcell, country manager de GFK Adimark.

Dentro de los cinco componentes del indicador de confianza, dos mostraron alzas: la percepción sobre la situación actual del país y la expectativa a 12 meses, el cual tiene el valor más optimista: 55,8 puntos. Los tres restantes tuvieron retrocesos: situación personal actual, situación para comprar artículos para el hogar y la percepción sobre la estabilidad del país para los próximos cinco años, el cual es el factor más pesimista de todos: 29,4 puntos.

Pesimismo por estratos

En materia de segmentos, el alza en el optimismo se ha concentrado en los sectores de mayores ingresos y medios, mientras que el mayor pesimismo se ha concentrado en los de menor poder adquisitivo. Mientras que en septiembre el sector ABC1 subió hasta llegar a 54,9 puntos, el sector D/E retrocedió hasta 41,7 puntos. En esto, la variable laboral parece ser el factor más determinante.

"El retroceso de septiembre es sorpresivo, porque ocurre cuando la economía parece tomar ritmo", dice Sergio Lehman, economista jefe de BCI. "Puede deberse al mercado laboral, al cual le ha costado tomar fuerza". En este sentido, Lehman cree que la rigidez generada por la última reforma ha hecho que la demanda de trabajo se retrase en relación al ciclo económico, lo que puede estar afectando especialmente a los sectores con empleos más vulnerables.

Purcell, de GFK Adimark, coincide en que el empleo puede haber sido un factor relevante para el retroceso de septiembre, a lo que suma el difícil contexto global. "Se ha hablado mucho de la crisis en Argentina, así como de la de posibilidad de que haya una recesión importante en los años que vienen, lo que un sector importante de la población puede considerar como fuente de inseguridad", dice el ejecutivo. "No obstante, creo que se trata de una caída temporal: el valor de septiembre debiera ser el más bajo de este ciclo y la confianza de los consumidores debiera revertirse a partir del mes que viene".

"Es una caída temporal: el valor de septiembre debiera ser el más bajo del ciclo; la confianza volverá a subir el próximo mes".
MAX PURCELL
COUNTRY MANAGER DE GFK ADIMARK