Cambios en el Escenario Doméstico

Fuente: Diario Estrategia
Categoría principal: Economía. Palabras clave: divisas, ipc

Bastante agua ha pasado bajo el puente desde que el 10 de abril pasado, cuando el Central anunció el proceso de compra de divisas por US$8.000 millones hasta diciembre. Por entonces, el IPC de marzo se había elevado en la parte baja de las expectativas (0,8%). Y aunque en términos anuales venía acumulando un incremento de 8,5% y de 1,2% en el primer trimestre, la autoridad se mostraba confiada en que el nivel de precios cedería.
En su cuarta reunión de política monetaria del ejercicio, el ente rector mantuvo la tasa en 6,25% y apostaba por un sesgo neutral: "los antecedentes más recientes reafirman las perspectivas de que la inflación anual comenzará a descender en el curso de los próximos meses (...) Las expectativas de inflación de largo plazo se mantienen ancladas en torno a 3% anual", sostenía en su comunicado, añadiendo que seguirían monitoriando de cerca una eventual "persistencia de la apreciación cambiaria real".
Así, la decisión de intervenir el dólar fue antecedida por una paridad que el 19 de marzo llegaba a su mínimo en más de 10 años ($431,50) y que en el día del anuncio se ubicaba en $434,1; situación que había motivado dramáticos exhortos desde el sector exportador que pedía una "política de choque" para elevar la divisa.
Hoy, el escenario es distinto.  Desde que se informó el inicio de las subastas diarias, el "billete verde" ha subido cerca de $83,2 y el valor del crudo lo ha hecho en torno al 30%; generando una presión evidente sobre el precio local de los combustibles. Así, el IPC está lejos de batirse en retirada, exhibiendo una alza anual de 8,9% a junio. De hecho, las expectativas inflacionarias para fines de 2008 -según la encuesta del instituto emisor- se han ajustado desde el 4,4% en marzo hasta el 5,5% el pasado mes.