Banco Central sube expectativas de inflación de 2011 a 4,3% y proyecta precio del petróleo en US$102

Fuente: La Tercera
Categoría principal: Economía. Palabras clave: inflación

El Banco Central ajustó al alza su proyección de inflación para 2011 desde 3,3% en diciembre hasta 4,3% en su primer Informe de Política Monetaria (IPoM) del año, presentado hoy ante la Comisión de Hacienda del Senado.

La inflación total "sobrepasará durante algunos trimestres el límite superior del rango meta (de 2% a 4%), en gran parte por el efecto de los mayores precios del petróleo y sus derivados". Además del efecto de los combustibles en el aumento de los precios al consumidor, el instituto emisor advierte también un incremento en el precio de los alimentos no perecibles.

No obstante, la variación anual de IPC debiera volver a ubicarse dentro del rango de tolerancia durante el segundo trimestre de 2012 y llegaría a 3% a fines del próximo año, señala el informe.

COBRE Y PETROLEO
"Los precios de las materias primas han aumentado de forma generalizada desde mediados de 2010. Entre los factores que explican esta evolución está el dinamismo de la actividad mundial, particularmente de las economías emergentes", señala el IPoM de marzo y detalla que su importancia en la demanda mundial explica la fuerte alza del precio de los alimentos, del cobre y de otros metales.

De acuerdo al Informe, los valores del petróleo también fueron revisados al alza por el Consejo, influidos por las tensiones políticas en Medio Oriente y en el norte de Africa. Para este año, el precio del crudo alcanzaría los US$102 el barril y los US$103 el próximo. En diciembre, se esperaban valores de US$89 tanto para 2011 como tambie para 2012.

Por otro lado, el precio del cobre debiera llegar a US$4,2 la libra este año y US$4 en 2012, lo que representa un ajuste al alza con respecto a las estimaciones del IPoM de diciembre, cuando proyectaron valores de US$3,3 y US$3,2, respectivamente.

CRECIMIENTO ECONOMICO
El Consejo mantuvo sus expectativas de crecimiento económico para este año en un rango de 5,5% y 6,5%. En este sentido, el Informe destaca que el aumento de 5,2% anual del Producto Interno Bruto (PIB) en 2010 "llevó a que las brechas de capacidad se hayan cerrado", aunque "las perspectivas para el primer trimestre del año apuntan a que la economía crecerá a tasas anuales elevadas como consecuencia de una baja tasa de comparación influida por el efecto del 27-F", dice el IPoM.

Asimismo, señala que "el impulso de la política monetaria fue clave en la recuperación de la economía" y agrega que las holguras del mercado laboral "se han estrechado, con un rápido crecimiento del empleo y un aumento de los salarios".

Durante la presentación del Informe de Política Monetaria ante la Comisión de Hacienda del Senado, el presidente del Banco Central, José De Gregorio, indicó que "el fuerte impulso de las políticas macroeconómicas ha sido fundamental en estos resultados y la recuperación de la economía chilena da cuenta de la efectividad de nuestro esquema de políticas económicas. Sin embargo, aunque los desafíos que nos impusieron los eventos antes comentados (recesión mundial y terremoto) han sido superados en gran medida, hoy nos enfrentamos a nuevos retos".

DEMANDA E INVERSIÓN
Con respecto a la demanda interna, el Banco Central aumentó sus expectativas para este año desde 6,2% hasta 7,6%. Destacó que en 2010 ésta llegó a 16,4%, impulsada mayormente por la inversión y el consumo privado, así como por la recuperación de existencias tras la recesión de 2009 y el terremoto de principios de 2010. Este dinamismo, el aumento del empleo y las mejores expectativas de los consumidores respaldarían el ajuste de las proyecciones del BC.

Por su parte, la formación bruta de capital fijo fue proyectada a la baja, desde un 14,6% en el IPoM de diciembre hasta 13,9%. El consumo, en tanto, se expandiría este año hasta 7%, corregido al alza por el instituto emisor desde un 5,8%.

TIPO DE CAMBIO
El Informe se refiere también a la situación del peso chileno y señala que tras el programa de compra de divisas del Banco Central, el tipo de cambio se depreció, acercándose a $500 por dólar. "Luego de ello, comenzó una tendencia de apreciación que lo llevó de vuelta a niveles similares a los previos a la intervención".

Asimismo, consideraron como relevante la "sostenida debilidad del dólar a nivel global y el aumento del precio del cobre hasta valores máximos históricos ".

Como supuesto de trabajo, el BC señala que el tipo de cambio real se mantendrá en torno a los valores recientes.

"El Consejo anunció a comienzos de enero un programa de compra de divisas, para aliviar estas tensiones cambiarias y llevar las reservas internacionales de Chile a un nivel similar al de otras economías emergentes. (...) Las grandes tendencias que han determinado que tanto las monedas de la mayor parte de las economías emergentes como el peso chileno se hayan apreciado, siguen presentes. No obstante, de no haber sido implementada la intervención cambiaria el peso estaría hoy más apreciado", dijo De Gregorio.

RIESGOS
El Informe contempla una serie de riesgos que pueden afectar las proyecciones del Banco Central. En el ámbito externo, menciona "el tamaño, persistencia y propagación del shock en los precios de las materias primas", mientras que los aumentos en los valores del crudo dependerán de las tensiones en los países exportadores.

En el escenario interno, identifican riesgos como el efecto en la inflación de una propagación interna de ese shock de precios de materias primas mayor al previsto. Con respecto a los combustibles, una baja disponibilidad de energía hidroeléctrica y mayor dependencia de energía térmica con derivados del petróleo, es considerado riesgoso.

Asimismo, advierte de la posibilidad de que en la medida en que la economía sostenga un dinamismo más allá de la capacidad instalada, se facilite una mayor propagación de esos shocks a otros productos y a los costos laborales, acentuando sus efectos inflacionarios.

"A la mezcla de diferencias en la velocidad de recuperación económica en el mundo y tensiones cambiarias, se ha sumado en los últimos meses un panorama de mayores presiones inflacionarias a nivel mundial", agregó el presidente del BC.

"Bajo estas circunstancias, hoy la política monetaria se enfrenta a un importante desafío. Así como tras la debacle financiera mundial de 2008, fue altamente flexible para responder a la crisis de confianza global, en este momento debe serlo para retirar el estímulo monetario, generando las condiciones para un crecimiento sostenible y actuando en forma previa para evitar un rebrote de la inflación", precisó De Gregorio.