Los Hombres que se Proyectan

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Categoría principal: Editorial Presidente.
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Estimados amigos. En esta ocasión rendiremos homenaje a un hombre que traspasó las fronteras de su profesión, su nombre Julio Martínez, periodista deportivo de la Radio, Televisión y la Prensa escrita. Cómo no recordar sus programas diarios en la entonces Radio Minería, que tenía el slogan, la Radio de la mayoría, con su director Hernaní Banda.

Todos los días en la mañana, se escuchaban sus comentarios dirigidos a temas de la vida de la gente, leyendo cartas de humildes ciudadanos que le escribían y contaban sus problemas, muchos de ellos los solucionó solo con mencionarlos por su credibilidad frente a las autoridades y a la opinión pública.

Julio Martínez recibió muchos homenajes por su extraordinaria labor en bien de la comunidad toda, entre ellos, dos veces la Medalla Diego Portales que pertenece a la Confederación del Comercio Detallista y Turismo de Chile.

Su voz vibrante no se apagará jamás pues la recordaremos por siempre. Cómo olvidar ese relato del Goool en el mundial del año 1962 cuando convirtió de tiro libre el gran Leonel Sánchez? imposible verdad? El autor de estas líneas estuvo en los partidos de esa hazaña maravillosa del equipo rojo, donde jugó mi amigo que ya también partió al más allá Jaime Ramírez, supongo que lo recuerdan, marcó el primer gol en el Estadio Nacional en favor de Chile, yo estaba ahí y grité como loco, pues con Jaime jugamos algunas pichangas juntos en la comuna de Requinoa.

Justicia divina decía Julito Martínez, pues fue penal el que le hicieron a Chile en Arica y el árbitro lo cobró fuera del área y de ahí mismo el puntero de nuestro equipo, ídolo en la Universidad de Chile batió al arquero ruso. Justicia divina repetía y repetía Don Julio.

Grande como ninguno en las comunicaciones deportivas y en todo orden de cosas. Por eso a mi no me extrañó ver tanta y tanta gente en su despedida. Estuve en misa especial el día antes para entregar nuestro apoyo a su esposa e hijo a nombre de miles de trabajadores independientes que lo tendrán siempre en sus memorias.

Interminables eran las filas desfilando en la Iglesia para despedirse de este compatriota que supo también lo que era vender mercaderías como son los calcetines, según sus propias narraciones. Fortuitamente se convirtió en hombre de Radio, la historia merece ser comentada en forma profunda ya que se dice que en una emisora se esperaba al locutor oficial que no llegó y lo reemplazó para solucionar el problema en forma transitoria. Julio Martínez que habló a capela casi media hora, logró que el dueño de la Radio llamara preguntando quién era el improvisado comunicador ordenando que fuera contratado de inmediato. Esa es una de las tantas y tantas destacadas experiencias de este amigo nuestro. Cuando digo amigo nuestro es porque siempre estuvo cerca del gremio de los empresarios del comercio representados por CONFEDECH.

Don Julio nos acompañó en una de tantas oportunidades nada menos que en las Bodas de Oro de la Confederación, en un acto con alrededor de un millar de personas venidas de todo Chile y de países hermanos. La fiesta fue espectacular con bailes de varias colectividades y un show de los grandes con la Sonora Palacios en su pleno apogeo. Cómo olvidar ese acontecimiento si estaba presente mi madre, que era admiradora de Julito Martínez, lo escuchaba a diario, cuando ella partió hace varios años, en su comentario de las mañanas en Minería, don Julio se refirió a ella en forma emotiva, recordando lo feliz que estaba en ese aniversario de CONFEDECH.

Mi familia se estremeció, grandes y chicos con las palabras hermosas despidiéndola a través de la emisora. Donde usted esté Julito, gracias, muchas gracias nuevamente por su homenaje a la persona más sagrada de todo ser humano que es la madre y en este caso fue la mía.

Permítanme entonces desde esta tribuna, decir que entiendo a los miles y miles de compatriotas, muchos muy modestos y humildes que estuvieron con él en su adiós de la vida cotidiana, pero nunca del recuerdo de los que lo conocieron. Los hombres que se proyectan no mueren jamás y Julio Martínez se proyectó para siempre. Por ello está vivo entre nosotros por su obra inolvidable en favor de la gente, especialmente de los que no tienen voz, él fue el que habló por todos ellos.

Hasta siempre gran Julio Martínez, este es el homenaje de la CONFEDERACIÓN DEL COMERCIO DETALLISTA Y TURISMO DE CHILE Y EL MÍO PROPIO A NOMBRE DE MI FAMILIA.